| El Espíritu Santo, la elección en favor de la inocencia |
|
El milagro te enseña que has optado por la inocencia, la libertad y la dicha. El milagro no es causa sino efecto. Es el resultado natural de haber elegido acertadamente, y da testimonio de tu felicidad, la cual procede de haber elegido estar libre de toda culpa. Todo aquel a quien ofreces curación, te la devuelve. Todo aquel a quien ofreces ataque lo conserva y lo atesora guardándote rencor por ello. El que te guarde rencor o no es irrelevante: tú creerás que lo hace. Es imposible ofrecerle a otro lo que no deseas sin recibir esta sanción. El costo de dar es recibir. Recibirás o bien una sanción que te hará sufrir, o bien la feliz adquisición de un preciado tesoro.
|