| 5. Causa y efecto no están nunca separados |
| 03.05.2008 | |
Sin causa no puede haber efectos, mas sin efectos no puede haber causa. Lo que hace que una causa sea causa son sus efectos; el Padre es Padre por razón de Su Hijo. Los efectos no crean su causa, pero sí establecen su condición de causa. De este modo, el Hijo otorga Paternidad a su Creador y recibe el regalo que le ha dado. Y puesto que es el Hijo de Dios, tiene que ser a su vez un padre, que crea tal como su Padre lo creó a él. El círculo de creación no tiene fin. Su punto de partida y su punto final son el mismo, pero dentro de sí encierra a todo el universo de la creación, sin principio ni fin.Práctica. Dar y Recibir son en verdad lo mismo ...Hoy practicaremos con el caso especial de dar y recibir. Utilizaremos esta sencilla Lección acerca de lo obvio porque produce resultados que no se nos pueden escapar. Dar es recibir. Hoy intentaremos ofrecerle paz a todo el mundo y ve cuán rápidamente retorna a nosotros. La luz es tranquilidad, y en esa paz se nos concede la visión, y entonces podemos ver. De este modo damos comienzo a nuestras sesiones de práctica con las instrucciones para hoy, y afirmamos: Dar y recibir son en verdad lo mismo. Recibiré lo que estoy dando ahora. Luego cierra los ojos y piensa durante cinco minutos en lo que quieres ofrecerle a todo el mundo, para así disfrutar de ello. Podrías decir por ejemplo: Le ofrezco sosiego a todo el mundo. Le ofrezco paz Interior a todo el mundo. Le ofrezco ternura a todo el mundo. Repite cada frase lentamente y luego haz una pequeña pausa, esperando recibir el regalo que diste. Éste te llegará en la misma medida en que lo diste. Te darás cuenta de que recibes una retribución exacta, pues eso es lo que pediste. Puede que te resulte útil, asimismo, pensar en alguien a quien dar tus regalos. Él representa a los demás y a través de él estarás dándoselos a todo el mundo. |
Sin causa no puede haber efectos, mas sin efectos no puede haber causa. Lo que hace que una causa sea causa son sus efectos; el Padre es Padre por razón de Su Hijo. Los efectos no crean su causa, pero sí establecen su condición de causa. De este modo, el Hijo otorga Paternidad a su Creador y recibe el regalo que le ha dado. Y puesto que es el Hijo de Dios, tiene que ser a su vez un padre, que crea tal como su Padre lo creó a él. El círculo de creación no tiene fin. Su punto de partida y su punto final son el mismo, pero dentro de sí encierra a todo el universo de la creación, sin principio ni fin.