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Una diminuta y alocada idea, de la que el Hijo de Dios olvidó reírse, se adentró en la eternidad, donde todo es uno. A causa de su olvido ese pensamiento se convirtió en una idea seria, capaz de lograr algo, así como de tener efectos reales. Juntos podemos hacer desaparecer ambas cosas riéndonos de ellas, y darnos cuenta de que el tiempo no puede afectar a la eternidad. Es motivo de risa pensar que el tiempo pudiese llegar a circunscribir a la eternidad, cuando lo que ésta significa es que el tiempo no existe.
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Leer más... [La historia verdadera]
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¿Cuánto tiempo se puede tardar en llegar allí donde Dios quiere que estés? Pues ya estás donde siempre has estado, y donde has de estar eternamente. Todo lo que tienes, lo tienes para siempre. El instante bendito se extiende para abarcar al tiempo, del mismo modo en que Dios se extiende a Sí Mismo para abarcarte a ti. Tú que te has pasado días, horas e incluso años encadenando a tus hermanos a tu ego a fin de apoyarlo y proteger su debilidad, no percibes la Fuente de la fortaleza. En este instante santo liberarás a todos tus hermanos de las cadenas que los mantienen prisioneros y te negarás a apoyar su debilidad o la tuya.
No te das cuenta de cuán desacertadamente has utilizado a tus hermanos al considerarlos fuentes de apoyo para el ego. En tu percepción, por lo tanto, ellos dan testimonio del ego, y parecen darte motivos para que no lo abandones. Tus hermanos, no obstante, son testigos mucho más poderosos y mucho más convincentes en favor del Espíritu Santo, Cuya fortaleza respaldan. Eres tú, por lo tanto, quien determina el que ellos apoyen al ego o al Espíritu Santo en ti. Y reconocerás cuál de ellos has elegido por sus reacciones. Siempre se puede reconocer a un Hijo de Dios que ha sido liberado a través del Espíritu Santo en un hermano. No puede ser negado. Si todavía tienes dudas, es tan sólo porque no has otorgado completa liberación. Y debido a ello todavía no le has dado al Espíritu Santo un solo instante completamente. Pues cuando lo hayas hecho no te cabrá la menor duda de que lo has hecho. Estarás seguro porque Su testigo hablará tan claramente en favor de Él, que oirás y entenderás. Seguirás dudando hasta que oigas un testigo al que hayas liberado completamente a través del Espíritu Santo. Y entonces ya no dudarás más. |
¿No sería más sabio alegrarte de tener en tus manos la respuesta a tus problemas? ¿No sería más inteligente darle gracias a Aquel que te ofrece la salvación y aceptar Su regalo con gratitud? ¿Y no sería muestra de bondad para contigo mismo oír Su Voz y aprender las sencillas lecciones que Él desea enseñarte en lugar de tratar de ignorar Sus palabras y substituirlas por las tuyas?
Sus palabras darán resultado. Sus palabras salvarán. En Sus palabras yace toda la esperanza, bendición y dicha que jamás se pueda encontrar en esta tierra. Sus palabras proceden de Dios, y te llegan con el amor del Cielo impreso en ellas. Los que oyen Sus palabras han oído el himno del Cielo. Pues éstas son las palabras en las que todas las demás por fin se funden en una sola. Y al desaparecer ésta, la Palabra de Dios viene a ocupar su lugar, pues entonces será recordada y amada. |
Deja que el día de hoy sea celebrado tanto en la tierra como en tu santo hogar. Sé benévolo con ambos, al perdonar las ofensas de las que pensaste que eran culpables, y ve tu inocencia irradiando sobre ti desde la faz de Cristo. Ahora el silencio se extiende por todo el mundo. Ahora hay quietud allí donde antes había una frenética avalancha de pensamientos sin sentido. Ahora hay una serena luz sobre la faz de la tierra, que reposa tranquila en un dormir desprovisto de sueños. Y ahora lo único que queda en ella es la Palabra de Dios. Sólo eso puede percibirse por un instante más. Luego, los símbolos pasarán al olvido, y todo lo que jamás creíste haber hecho desaparecerá por completo de la mente que Dios reconoce para siempre como Su único Hijo. |
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